La cámara corporal (BWC), también conocida como vídeo corporal o bodycam, es un sistema portátil de grabación de audio, vídeo o fotografía. Suelen llevarse en el uniforme o el casco del agente y los policías las utilizan para grabar su rutina diaria y las pruebas de las escenas en las que interviene la policía. Las pruebas grabadas por las cámaras corporales pueden ayudar a prevenir y resolver denuncias controvertidas presentadas por los ciudadanos y a mejorar la transparencia, la actuación y la responsabilidad de la policía. Se trata de un recurso muy eficaz, que proporciona grabaciones sonoras y visuales inalterables de interacciones que capturan pruebas fundamentales en caso de delito, interacción entre la policía y los ciudadanos o incidente de uso de la fuerza.
¿Por qué es importante una cámara corporal?
Mayor transparencia
Las cámaras corporales mejoran la transparencia y la rendición de cuentas, así como la legitimidad de las fuerzas del orden. Cuando existe una falta de confianza exacerbada por los interrogantes que se plantean en algunas situaciones policiales, como manifestaciones violentas y disturbios, las imágenes audiovisuales captadas por las cámaras corporales proporcionan una mejor documentación para ayudar a confirmar la naturaleza de los hechos y respaldar los relatos de los agentes y del público.




